
-23 dias
Cada uno tendrá su historia. Esta es la mía.
El sábado es el cumpleaños de María y me adelanto en dedicarle el post hoy porque el sábado será de felicitación.
Hace un montón de años ya, allá por 1994 que me fui a estudiar a la universidad de Soria, fuera de casa, en piso de alquiler con amigos, con mi pelo medio largo y mis pendientes, ¡ah! Y con 20 kilos más que ahora que me venían de un año trabajando con 17 o 18 años a la vez que estudiaba por las tardes COU y como era en un sitio de comida rápida pues me hice en un año un gordito rápido. Bueno que me desvío del tema. En esas mismas fechas María también llegó, con pocas ganas por cierto, a estudiar a Soria. Al principio teníamos un NULO feeling y pocas cosas en común excepto un puñado de amigos. Nos veíamos de vez en cuando pero poco más.
Al cabo de tres años estudiando parece que nos llevábamos un poco mejor y muy buenos amigos en común. Pero poco más.
Al acabar de estudiar cada mochuelo a su olivo. Nos vimos un tres veces en los 2 siguientes años. Una vez que pasé por Tordesillas y veníamos de Portugal con unos amigos y paramos a comer allí, se vino, comimos y al salir de comer les dije a mis amigos, “hay que ver qué buena está esta chica y que maja”. Irene colega común me respondió de inmediato que ni se me ocurriera nada que ya me conocía. Y ahí quedo la cosa.
El 23 de abril es la fiesta de Castilla y León y desde hace 20 años tengo costumbre de ir a Villalar de los Comuneros a celebrarlo. En el 98 fui como de costumbre con mis amigos a las campas de Villalar y me encontré con ella que solía ir con su familia. Fue vernos y quedarnos todo el día de cañas juntos, de conciertos, que ¿Cómo estás?, que cuanto tiempo, que tal y que cual, ….
Mi respuesta al volver a Burgos a Irene fue,”hay que ver qué buena está esta chica y que maja”. Irene me contestó lo de siempre, “A mi amiga ni la toques “.

Un año más tarde, en el 99, volví a Villalar pero ya con el ojo puesto en ver a quien me encontraba por allí, y claro me encontré con ella. ¡Hombre que sorpresa! (mentira piadosa), ¿qué tal?, ¿Qué tal?.... todo el día juntos. Mi móvil, el tuyo, que si me ido a trabajar a Madrid (María), que me voy a hacer una entrevista allí (emilio), te llamo,….

Julio de 99,…
Ringggggggggggggg, Ringggggggggggggggggg
- ¿Dígame?
- Hola soy Emilio, me han contratado aquí para trabajar, empiezo mañana. ¿te apetece tomar algo?
- Vale nos vemos.
Así que quedamos María y Eva (otra amiga de Soria con la que vivía María) y yo. Pasamos la arde juntos y me iba a ir a buscar hotel cuando cometieron el error más grande de su vida. Y lo digo por si los que leéis esto cometéis el error de hacerlo alguna vez. El error fue insistir ¡porque insistieron! En que me quedara en su casa a dormir. Acepté de buen grado porque además estaba más solo que la una.
Las cañas de esa tarde se transformaron en cañas todas las tardes, y a mi María ya me hacía más que tilín…. ¡a lanzar la caña!. Al principio no me hacía mucho caso, pero como a cabezón no me gana nadie al final acabamos juntos.
Al poco tiempo ya vivíamos juntos.
Parece mentira pero han pasado casi 10 años. Diez años en los que hemos compartido un montón de cosas, la mayor parte de ellas maravillosas. Diez años tras los cuales estamos a punto de compartir algo más maravilloso aún “la bicha”, que nos unirá aun más. Diez años.
María ya me conoció un poco trastornado, quizá no tanto como ahora.
El esfuerzo salir a correr día a día, de madrugar, de restar tiempo a un montón de cosas, de salir a correr bajo cero, con 40 ºC, etc., es complicado, pero más complicado es si no te sientes, en parte, comprendido. Este no es mi caso.
María siempre me ha apoyado en mis locuras, que no le gustan. Que dice que estoy lo, que le preocupa, que… se que le encanta, que me ve disfrutar, me ha apoyado siempre, me prepara un baño caliente cuando hace frio y llego agotado, me anima, me echa una mano para que no se me vaya la pinza, … diez años.
Como quería escribir esto desde hace tiempo que mejor que hoy, no el día de su cumple que ese será para felicitarle.
Un beso María. TQ
Y esta es mi historia. Bueno, la nuestra.
Ahora el entrenamiento de hoy. Que no demasiadas ganas y que desagradable el día. Me he metido 18 km por el retiro a mediodía. Pocas ganas por el tiempo, lluvia, lluvia y más lluvia. Barro, barro y más barro. Al final he acabado más o menos contento. Y como pesa la mochila. Que aburrida es...
¡Que llegue la primavera ya por favor!
