miércoles, 8 de abril de 2009

Crónica 2. Rumbo al Sur

Viernes 27 de marzo

Nos levantaron muy pronto por la mañana porque teníamos un largo recorrido de casi 400 kilómetros hasta el primer campamento del MDS ya en mitad del desierto, en la zona de Arfoud, más o menos. Tras un rápido desayuno y esperando al autobús en el hotel de Ouarzarzate vimos a un tipo sentado sólo en una mensa de la terraza del hotel. Miraba con cara de susto a todo el mundo pero a la vez con cara de ganas de entablar conversación.

Al mirarle exclamamos todos ¡¡mira Al Akra el jordano!!, que hará en este hotel. Pepo había su compañero de habitación esa noche pero cuando llegamos ya estaba dormido ya que llego por la tarde. El tipo se dio cuenta de que hablábamos de él y nos saludo. En seguida no fuimos a hablar con él y la sorpresa es que no Jordano ni gaitas. Era el que a la postre se convertiría en nuestro compañero de Haima y aventuras toda la carrera, Ismael Dris, un ceutí árabe muy gracioso con un acento entre marroquí y gaditano. Un gran tipo y un excelente corredor.

Al salir del hotel caían unas ligeras chispas de agua y el cielo estaba completamente encapotado, no le dábamos demasiada importancia porque la salida estaba a 400 km, y yo no dejaba de pensar que es como si llueve en Bilbao y corro en Madrid.

Autobús para delante. A medida que viajábamos en el autobús y pasaban las horas cada vez llovía con más y más intensidad. Además hacía un frio intenso. Pasamos por unos cortados preciosos cerca del Atlas donde no se veían las montañas de lo nublado que estaba todo. Los charcos enormes cada vez eran más frecuentes en el camino y el campo empezaba a estar bien empapado.

A las 3 horas de viaje nos dieron un Pic-Nic bien surtido ya que la autosuficiencia no empieza hasta el domingo por lo que la organización nos provee de todo.

Luego nos dieron un librito, el road-book, o libro de ruta con un detalle impresionante de cómo eran las etapas, recorrido, puntos de control distancia et… vamos superdetallado, con lo que distraíamos el aburrimiento del bus.


Al cabo de un rato Ismael hace una apreciación y es que no viene ningún coche de frente. Y es que lo que antes en los arcenes parecían charcos ahora parece una marisma. Es absolutamente increíble la cantidad de agua que puede haber. Parecía mentira que aquel lugar pedregoso fuera el desierto. En un momento dado el autobús se detiene, tenemos varios coches delante parados, no sabemos qué pasa. Poco duro nuestro desconcierto. Lo que la mayor parte de los días de la mayor parte de los años es un cauce seco, llenos de piedras, que atraviesa una carretera en estos momentos era un torrente de agua insalvable para los autobuses, pero no solo para ellos sino para un montón de coches y todoterrenos que se agolpaban a ambos lados de la carretera. Nos bajamos todos del autobús para ver aquello que en principio nos hizo un poco de gracia. Varios conductores habían puesto piedras en la orilla del torrente para ver cómo evolucionaba el caudal. La opción era clara, esperar a que escampara un poco e intentar cruzar cuando el caudal fuera menor.
Mientras esperábamos en el autobús muertos de frio, Pepo nos deleitó con unos cuantos trucos de magia que fueron la sensación del autobús al completo. Ahí las bromas chistes y gracias aun eran frecuentes y el ánimo estaba por las nubes. ¡¡i aun quedan 200 km, lloverá aquí pero en desierto imposible!!. Así pasaba una hora, otra, y otra. La tormenta escampaba pero de repente algunos truenos y volvía. Al cabo de 3 horas o 4 el caudal había disminuido un poco así que un camión 6*6 de la organización se decidió a pasar. El agua le llegó a metro y pico por lo que los demás decidimos esperar. Algunos camioneros locales estaban ya nerviosos y empezaron a pasar, la cosa estaba fea, pero pasaron. Luego algún todoterreno y por fin nuestro conductor, un marroquí superimpaciente se decidió. Decidimos subir el equipaje del maletero del autobús arriba por lo que pudiese pasar. ¡¡¡Así que a la de 3!!! El acojono era mayúsculo porque de arrastrar el agua al autobús acabaríamos medio de un torrente. Poco a poco fuimos pasando en diagonal la carretera y al cabo de medio minuto habíamos conseguido atravesar. Una aventura más. Y menos mal que la bodega estaba vacía porque de lo contraría se hubiese inundado todo. Poco a poco pasaron todos los autobuses de la organización, todo terrenos,… y continuamos camino.



La lluvia era incesante y pasamos varias de cenas de torrentes pequeños. El terreno estaba completamente encharcado y nos acercábamos al campamento. La preocupación empezó a caer sobre nuestras cabezas como una losa. Hacía frio y no teníamos material para pasar la noche en una Haima mojada, y fría.

Empieza a caer la noche y llegamos a Erfoud con el diluvio cayendo y acojonados, ¡como nos metan en el campamento nos morimos! No puede ser, es imposible. ¿y qué van a hacer con nosotros? Somos cerca de mil corredores y otros tantos de la organización. Paran el autobús en la entrada de un pueblo. Pensábamos que si nos dejaban dormir en el autobús sería maravilloso.
En un rato un tipo de la organización sube al bus y nos comunica que el vivac está inundado y que nos llevan a un hotel. Que tengamos paciencia que están haciendo lo imposible por ubicarnos. A los 20 minutos ya teníamos un hotel en Erfoud. Nos habían reubicado a todos en hoteles de 40 km a la redonda. Algo insólito por lo rápido y difícil.

Habitación con 2 camas de matrimonio para los 4. Una gozada tal y como estaban las cosas. La ducha no funcionaba, tenía goteras, olía a zotal, y estaba sucio. Vamos que aquello estaba cerrado y lo abrieron para meternos. A mi me pareció el Palace en aquellas circunstancias. Además nos prepararon cena rápidamente, pero como habíamos quedado en llevar nosotros cosas para la primera noche hicimos allí un picnic curioso con las viandas de Pepo, las de los de pinto, etc… TODO MENOS MI VINO que quedé en llevar y al final no llevé, lo cual ha sido mi cruz durante todo el viaje. (os resarciré) y a dormir que estábamos agotados del viaje. De momento ahí los ánimos eran buenos. De hecho yo dormí con iban nos estuvimos haciendo mogollón de fotos con el road book, haciendo el ganso.

El golpe de mando de la organización había sido espectacular

3 comentarios:

Guille dijo...

¡Pasada total! Sigo, sigo ...

merak dijo...

como si llueve en bilbao y corres en madrid... jaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

250km solidarios 2009 dijo...

eso pensé yo.... craso error