lunes, 12 de enero de 2009

¿Qué nos pediría un autista?


Hoy escribo por partida doble. Lo acabo de leer y no me podía resistir a que lo hagáis vosotros también.

Ayúdame a comprender, no sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente o un adulto. Me gusta jugar y divertirme, quiero a mis padres y a las personas cercanas, es más lo que compartimos que lo que nos separa.
Siempre podrás relacionarte conmigo si comprendes mis necesidades y mi modo especial de entender la realidad.
No me hables demasiado ni demasiado deprisa. Las palabras son “aire” que no pesa para ti, pero pueden ser una carga muy pesada para mi.
Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga. Ayúdame a entenderlo.
No me pidas cosas por encima de lo que soy capaz de hacer. Pero pídeme las que puedo hacer. Dame ayuda para ser autónomo.
Me cuesta comunicarme, pero no suelo engañar. No comprendo las sutilezas sociales, pero tampoco participo de las dobles intenciones o los sentimientos peligrosos tan frecuentes en la vida social. Mi vida puede ser satisfactoria si es simple, ordenada, tranquila. Ser autista es un modo de ser, aunque no sea el normal. Mi vida como autista puede ser feliz y satisfactoria como la tuya, En esta vida, podemos llegar a encontrarnos y compartir muchas experiencias.

Ángel Riviére. Doctor en Psicología

5 comentarios:

francis hernández dijo...

Lo más difícil y a la vez necesario de este arte del vivir es intentar empatizar con los demás, colocarse en su lugar.
Uno intenta aprender y aprehender día a día.
Un abrazo.
Dorsal 514

250km solidarios 2009 dijo...

Claro que si Francis. Lo diferente que podemos llegar a ver las cosas cuando nos ponemos en el lugar de otros. Algo que voy intentando aprender con los años es a ponerme en la posición de los otros. Muchas veces no es fácil, o es que tampoco ponermos todos el énfasis que deberíamos.

Seattle dijo...

A menudo me pregunto que si Ángel Rivière nueve años después, continuara enseñándonos y orientando con esa clarividencia que le caracterizaba las pautas para mejorar la comunicación con las personas autistas, nuestro mundo sería aun mejor.

Me he sentido triste al recordarlo, aun así siempre es una agradable sorpresa. Gracias

Miguel Pajel dijo...

Muchas gracias por intentarnos hacer comprender que hay gente que no puede comunicarse como nosotros y ayudarnos a no verlos como "bichos raros". Ese afán de superación que tienen y esas ganas nos dan 1000 vueltas a algunos de los que nos consideramos "normales".
Un abrazo

Vicente dijo...

Muy bonito, Emilio.

Y esas palabras no solo valen para los autistas, sino para muchas otras personas y/o ocasiones.

Sigue así, estamos contigo.