miércoles, 5 de noviembre de 2008

Antonio

Hoy os quiero contar una historia de un compañero de entrenamientos. Antonio.

En el 2004 Antonio sufrió un gravísimo accidente de moto que estuvo a punto de acabar con su vida, algo terrible. En él accidente perdió ambas piernas y gran parte de la movilidad en uno de los brazos. Algo que la mayoría de nosotros no hubiésemos sido capaces de soportar. Algo que un ser humano común sería incapaz de digerir. Alguien normal no, pero en este caso no lo es.

Tras meses en la UVI, meses de operaciones, meses de recuperación, mil y una complicaciones, Antonio ha inició una vida nueva, con sus limitaciones, pero con una vitalidad asombrosa.

Muchos pensaréis que con grandes limitaciones. Pues estáis equivocados, es una persona mucho más activa que cualquiera de nosotros y los que le conocen saben que no exagero ni una pizca.
Entre sus aficiones actuales están los deportes de vela, submarinismo, piragua, etc…

Es amigo de sus amigos, incombustible. Es un espejo al que mirarse y un ejemplo de superación como nunca había visto otro.

Desde aquí le dedico toda mi admiración como persona y como deportista que es. Ahí os dejo sus videos para que podáis alucinar como hago yo con este chico.





Hoy día variopinto, un amigo de lo ajeno que le hacía falta una manta para su moto ha tomado prestado la mía para no pasar frío este invierno. Poco tiempo me ha dado a cogerla cariño. Ni 10 días. En fin no le voy a dar más vueltas.

He rodado con Josero tranquilamente 14 kms de charleta, de crisis y la media de Moratalaz del domingo, de Jarapalos, de lo uno y lo otro. Luego ejercicios varios y nada más.
45 kms esta semana+cuestas+ejercicios

3 comentarios:

Guille dijo...

Conozco el caso de Antonio, pero solamente por lo publicado por su hermano en los Foros de atletismo.
Debe ser un hombre muy fuerte para haber superado una adversidad tan grande.

250km solidarios 2009 dijo...

Te aseguro Guille que tiene tal vitalidad que te deja agotado. Es fuerte como pocas personas he conocido.

Dragon dijo...

MI HERMANO.

Para mí, no hay nadie más grande