martes, 10 de marzo de 2009

Dormir corriendo


- 16 días

No se si de pequeños habéis jugado a la peonza. Yo no es que fuera demasiado aficionado a los juegos tipo peonza, o canicas. Realmente era bastante malo como jugador, no era demasiado hábil.

Cuando jugábamos a la peonza había ocasiones en que bailaba en un punto fijo con una inercia tremenda y parecía que jamás iba a parar, duraba y duraba durante un buen rato sin moverse del sitio. De hecho parecía que estaba pegada al suelo sin moverse. Nosotros a aquello lo llamábamos “dormir la peonza”. Decíamos ¡mira se ha dormido!, ¡mira como dura!.

No se si alguno de los que leen este blog es ultrafondista, y si es así me gustaría que me contestasen a lo que voy a escribir y me gustaría saber si ellos tienen la misma sensación que yo, la sensación de estar dormido como la peonza. Esa sensación sucede en ocasiones cuando tienes una salida un poco larga y te encuentras bien, la salida no es demasiado exigente ni en ritmo ni en recorrido, y empiezas a correr y correr y llega un momento que te abstraes de tal forma de lo que estás haciendo que te olvidas de que estás corriendo, te olvidas por donde estás pasando y es como si estuvieses en el sofá de tu casa pensando en cualquier cosa, o dormido, pero no te cansas, no tienes hambre, no tienes sed, puedes correr y correr toda el día o toda la noche.

Hoy yo he tenido esa sensación, a las ocho de la tarde he salido de trabajar y como no he salido a correr al mediodía porque comía con mis suegros y María he ido por la tarde desde el trabajo. Ya lo tenía planificado y por es no he ido en moto a trabajar. Me cogí por la mañana un metro y un cercanías para poder volver a patita. Además hoy me ha llegado la ropa que nos ha subvencionado nuestro patrocinador http://www.alua.es/ y la he estrenado para volver (ahora la comento). Me he metido unos 22 km con la mochila con 4 kilos más o menos con unas sensaciones maravillosas ¡que sigan!. Así he llegado a casa a las 10 menos cuarto, y la santa de María me ha preañado una tortilla de patata y una sorpresa ¡helado!. ¡si, soy un goloso! En dos días 37 km en desde el jueves 120 km, con lo de mañana serán 135 km en una semana ¡bien!
En cuanto a la ropa http://www.alua.es/ nos ha patrocinado dejándonos a muy buen precio,

- pantalones cortos de Salomon. Auténticamente maravillosos. Decidido que corro con ellos sables
- camiseta Salomon. Ligera y cómoda
- Mallas interiore térmicos The Nort Face. Es como un calzoncillo hasta los tobillos
- Camiseta térmica interior The Nort Face
- Dos pares de calcetines kalengi
- Un buff
- Gafas ADIDAS. La repera, son los Ferraris de las gafas para el desierto. Unas gafas de 200 euros que nos han dejado a mitad de precio
- Cortavientos Salomón
- Rebaja en el precio de la comida

Vamos que se ha portado con nosotros de maravilla.

3 comentarios:

Sofía dijo...

Totalmente discotequero con esas gafas, vas a arrasar en la pista de Sables!!

pd. me encanta el sofá, parece de revista de decoración

250km solidarios 2009 dijo...

¿pero no has estado en casa? Pues ya va siendpo hora...:)
Más que arrasar lo que espero es ver algo...

Guille dijo...

Puede ser. Cuando no estoy demasiado cargado y la distancia es de ese tipo (20kms o por ahí) a veces voy con esas sensaciones, pero no suelo acabar así, es decir, que normalmente acabo cansado. No recuerdo haberme quedado con ganas, que podría ser lo que ocurriría si ves que puedes correr y correr pero terminas la salida.
Me puede ocurrir también en los primeros kilómetros de las carreras superiores a maratón. Hasta el veintitantos parece que te comes el mundo.